La capacitación de los instructores se llevó a cabo en el anexo de la Dirección General de Servicios de Cómputo Académico de la UNAM, y fue impartido por pedagogas del centro, siempre bajo el apoyo y colaboración de los miembros de la Fundación Alejo Peralta. Al mismo tiempo que fueron impartidos los cursos se fue desarrollando y mejorando el modelo didáctico.
Se logró que los instructores identificaran a la computadora como herramienta didáctica, que desarrollaran normas para la selección y adaptación de actividades, así mismo formar criterios para la intervención docente en el proceso de selección de materiales electrónicos de apoyo a la enseñanza.
Perfeccionaron el manejo del sistema operativo, paquetería, Internet, configuración de equipos e instalación de programas. Algo fundamental en esta etapa fue adquirir las habilidades que los instructores deberían poseer para poderlas implementar en el momento de transmitir sus conocimientos a los jóvenes. ¿Cómo romper con el miedo?, ¿cómo explicarles que una máquina les puede cambiar sus oportunidades de estudio y trabajo? Fue así como desde su origen Enseñando para una vida mejor, se planteó como un sistema educativo innovador, con visión, siempre contemplando el lado humano.
Se llevaron a cabo prácticas en el laboratorio de cómputo y posteriormente en la unidad móvil ya con el equipo técnico y humano real.
En Pastejé, Estado de México, se tomó el curso y realizaron prácticas con la empresa proveedora del servicio de conexión satelital para aprender a realizar el armado y calibraje de la antena con la cual está equipada la camioneta. Esta etapa del entrenamiento es indispensable ya que la conexión a Internet es básica, así como saber el cuidado y manejo de las piezas delicadas y costosas. Es importante señalar que los instructores a su vez operan la unidad móvil así que también recibieron un curso de manejo y mantenimiento por parte de la empresa Mercedes Benz México.